Durante años Michelle Thompson hubiera dado lo que fuera por bajar de los 300 orgasmos diarios. Esta mujer padece de un trastorno conocido como “Síndrome de excitación sexual persistente”. Una anomalía que hace fluir más sangre de la debida hacia los órganos genitales propiciando el clímax y la excitación sexual. Aunque le ha costado mucho tiempo de búsqueda finalmente ha encontrado su media naranja perfecta, un hombre capaz de mantener relaciones sexuales 10 veces al día y cada día del año.